El fin del verano
Todo tu cuerpo cabe en las yemas de mis dedos, Toda tu pasión cabe en mis parpados cerrados, El salitre de tu piel y el sabor de tus besos, Todo eso cabe entre mis manos. Mi mente me basta para tenerte a lado, Pido al azar y elijo el mejor plato, Servido a mi gusto, dulce y salado, Servido con mar y pescado.